SE PROGRAMÓ HACER UNA ESCUELA NUEVA EN VALDEVARNÉS HACE MÁS DE OCHENTA AÑOS

        Investigando en documentos antiguos de carácter municipal se ha constatado que en 1935 ya se intentaron hacer unas escuelas nuevas en Valdevarnés para sustituir a las antiguas situadas en el local que actualmente ocupa la Peña.

        Tenemos que remontarnos a la época de la II República. En esos momentos bullía en nuestro país un intento por sacarlo del atraso secular. La Institución Libre de Enseñanza ya había conseguido en círculos reducidos modernizar la metodología educativa. Las misiones pedagógicas intentaron con reducidos medios llevar la cultura a los más recónditos rincones de España (fue en la provincia de Segovia donde más se notaron sus efectos). Los gobernantes de ese periodo plantaron como una primera medida un plan de construcciones escolares que sustituyeran a los obsoletos edificios y a la par pusieron en práctica una formación del profesorado que aportó al sistema un plantel de extraordinarios maestros, a los que a su vez se les reconoció la importancia de su labor social y educativa. El colectivo docente de esa época fue el que más sufrió la represión fascista durante la Guerra Civil y el posterior franquismo. Tuvieron que pasar muchos años hasta que en España se diera la importancia que merecía la educación popular.

        El Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, a través del Sección de Construcciones Escolares se dirigió al Ayuntamiento de Valdevarnés para que ofertara suelo municipal en el que edificar la nueva escuela. Al no disponer de ello el Ayuntamiento adquiere dos fincas, que entre ambas ocupan el mismo espacio del entorno de las escuelas actuales y el terreno colindante.

        Una de estas fincas se compra mediante venta privada a Leonarda Granda Esteban, que es la tía de Julia Granda al ser hermana de su padre Florentino Granda, y se halla pegada a la actual propiedad de Florencio Yagüe. La compraventa se firma el día treinta y uno de mayo de 1935. La otra finca se compra el día uno de junio del mismo año a D. Santos Moreno Fuentes, representado en el acto por un agricultor de Riaza llamado Manuel de la Hoz Maté. Esta segunda finca se halla al oeste de la finca anterior. Cada una de estas fincas tiene una superficie de 980 metros cuadrados y se paga por cada una de ellas ciento treinta y cinco pesetas (menos de un euro actual).

        En ambas compraventas actúa como regidor síndico del ayuntamiento de Valdevarnés, Francisco Asenjo Arranz, el padre de Concha Asenjo, y como testigos Vidal Granda (que vivía en la actual casa de Lucio Vela) y Francisco Granda (el padre de Augurio Granda).

        Dos días después de la compra de la última finca, se reúnen en el Ayuntamiento el alcalde Bernabé Alonso, los dos testigos anteriores, el secretario Andrés de la Hoz y el maestro interino Faustino Otero de Alda, que había sido nombrado el día 11 de mayo por el Estado para tomar posesión de la finca. Se remite oficio al Ilmo. Sr. Director General de 1ª Enseñanza, que firma el maestro y que textualmente dice así:

        “En cumplimiento de cuanto se me ordena en comunicación fecha 11 de mayo próximo pasado, he gestionado y obtenido del Ayuntamiento de este pueblo, la entrega al Estado, del solar ofrecido para la construcción de un edificio de nueva planta con destino a Escuela mixta en esta localidad y su correspondiente campo Escolar, del cual me he posesionado en nombre de dicho Estado con esta fecha, teniendo el honor de remitir al efecto la adjunta certificación literal del acta de posesión.

        3 junio 1935
        El Maestro”

        La posterior guerra civil que estalló un año después impidió el inicio de las obras y tuvieron que pasar otras tres décadas hasta que por fin se realizó el actual edificio. Esta nueva obra habría surtido un extraordinario efecto de haberse construido en el primer intento; puesto que cuando se edificó sólo se mantuvo con alumnos menos de una década, ya que las nuevas directrices del Ministerio de Educación propiciaron una política de concentraciones escolares y todos los alumnos de Valdevarnés, al igual que los de otros muchos pueblos del entorno tuvieron que desplazarse a los pueblos más grandes ya que la nueva ley educativa así lo pretendía. En fin, inversión ruinosa y un acicate para despoblación rural.